La historia comienza en Cassano Allo Ionio, Italia, en 1925 cuando nace mi abuelo, José Bloise.
Al no ser una familia adinerada los padres eligieron entre él y su hermano, quién debería ir al colegio, la madre (que le tenía un especial afecto a su hijo Domingo, según siempre nos contaba el abuelo) “eligió” que el hermano de mi abuelo fuera el que estudiara en la escuela de Bellas Artes del pueblo; mi abuelo que era amigo de unos sacerdotes que tenían una escuela en ese lugar, pudo estudiar en su escuela hasta los quince años, ya que el decía que le daba vergüenza estudiar “de prestado”, entonces lo abandonó.
En ese entonces el que no estudiaba aprendía un oficio (pintor, albañil, carpintero etc.) en este caso, él eligió aprender el oficio de zapatero.
En el año 1948 se casó con mi abuela, Rosario, y tres meses más tarde vino para Argentina, y se instaló en la casa de un tío abuelo, llamado Felipe.
Empezó a buscar trabajo relacionado con su oficio, y dio una especie de examen de ingreso en una fábrica muy conocida. Como él en Italia había aprendido una técnica para coser los zapatos que acá no se implementaba, que era la costura por dentro, y los zapatos finos de dama Luis XIV se pegaban o cosían por afuera cosa que no quedaba nada delicada, los dueños de la empresa lo aceptaron rápidamente .
Al tiempo, más o menos a los dos o tres meses llegó mi abuela y se instalaron juntos en una casa en el pasaje Bianchi.
Al poco tiempo, mi abuelo, logró juntar una buena suma de dinero y con eso empezó a construir una casa en la calle Saladillo, a media cuadra de la anterior, que se convirtió en su fábrica propia, la cual tuvo mucha reputación, ya que famosas como Ana Maria Picchio, Evangelina Salazar entre otras compraban zapatos ahí.
Luego de unos años, cuando lograron estar bien económicamente, decidió cerrar la fábrica (impulsado por la estafa del socio) y cobrar la pensión de Italia.
Como recuerdo nos quedaron unas hormas de zapato que utilizaba para confeccionar los mismos y mis primeros pares de zapatos.............................
Antonella Bloise, 3º A cbu
Su familia quedó en Portugal y para mantenerse unido a ella escribía cartas que por supuesto tenían respuesta.
Cuando vino a
De mi tatarabuelo el baúl pasó a mi bisabuelo, y de él al hermano de mi abuelo. Cuando éste tuvo que ir a EE.UU. a vivir para probar suerte allá, para que el baúl no se perdiera pasó a mi abuelo.
Además de las cartas, también hay recuerdos del hermano de mi abuelo, como fotos y restos de vajilla.
Estefanía Bento, 1º ‘B’ C.B.U
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Muy buen trabajo!! linda historia!!
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